I
Están
sentados tomando café. Ross, que está en el sillón de la derecha,
cuenta algo aburrido sobre su trabajo, algo sobre dinosaurios,
huesos, millones de años atrás, una pieza que determinó
diferencias evolutivas entre especies similares. Ante los ronquidos
de Joey que se balancea en una de las sillas, Ross lo compara con un
neardenthal (Y así es como se escucha un hombre neardenthal). Phoebe
lo interrumpe con un comentario mordaz a la vez que inocente directo
al ego del doctor Geller (Al menos el es un hombre de verdad).
Silencio. Mónica abre la conversación recordándoles la proximidad
del cumpleaños de Rachel. Acuerdan con desgano que irán a cenar a
un lugar elegante. Chandler mira a todos como si no los soportará,
toma cantidades descomunales de café, acomoda el cuello de su camisa
constantemente, cambia de posición, suda, cuenta le mismo chiste una
y otra vez (porqué el pato Donald usa toalla al salir de la ducha
pero nunca usa pantalones), se limpia la nariz constantemente, babea,
su boca se pone lechosa mientras piensa en café en un río de café,
en café saliendo por sus orejas. Ross ordena a Rachel que le traiga
un yogur helado,. Mónica golpea a Chandler en la espalda, pero el
tipo simplemente no se detiene. El pato Donald, la toalla, la
ausencia de pantalones. Joey aprovecha el desastre y devora todo lo
que hay en la mesa. Mónica, desesperada, eleva su voz, intentando
organizar el cumpleaños de su amiga. Ross le ordena a Rachel que le
traiga sushi. Ross le ordena a Rachel que le traiga pastel de jaiba.
Rachel llora (en realidad pone sus manos sobre su rostro, cubriendo
sus ojos, fingiendo un lastimero llanto). Se tambalea, parece que va
a derrumbarse. Los pezones de Rachel. Phoebe se levanta, se pueden
callar por la cresta, miren lo que le están haciendo a Chandler
(Chandler muerde su brazo, sangra). Risas.
Donald
Trump entra al café. Risas, vítores. Mira a Chandler y Mónica y
dice algo sobre un ascensor. Los aludidos se miran con incomodidad.
Joey lo entiende, se tapa la boca. Chandler hace una mueca. Phoebe no
puede creer que hayan apoyado al supremacista blanco. Risas. La rubia
se lanza sobre el presidente y lo golpea con su guitarra. Más risas.
Trump cae detrás del sofa. Se ve un charco de sangre y algunos de
sus sesos. Phoebe jadea. Ross convulsiona, lleva su mano empuñada a
su boca, intenta aguantar, lo intenta con fuerza, pero no es
suficiente, vomita. Mónica le dice que sea un hombre, que se
detenga. Vamos! El vómito de Ross se torna rojizo. Es sangre. Se cae
de espaldas, se ahoga. Gunther sonríe, esconde un frasco de color
ámbar y se acerca a Rachel. La toma por el brazo y la arrastra a la
puerta detrás del cuerpo de Ross que ha dejado de respirar. Joey
comienza a vomitar. Su vómito, principalmente comida, termina por
ponerse rojizo. Joey cae de espaldas. Antes de abrir la puerta,
Gunther besa a Rachel. Es un beso lento y asqueroso, comandado por
una lengua torpe y babosa. Abre la puerta de una patada. Descienden.
Risas, aplausos. Chandler aparta las cosas de la mesa. Saca cocaína.
Jala, jala, jala. ¿Podría estar más duro?, grita mientras las
venas de su cuello y rostro se hinchan.
En
la escena final, Phoebe toca su guitarra ensangrentada. La canción
es sobre los hediondos sesos de Trump, su peinado ridículo y su
temperamento irascible. Mónica saca de su cartera un par de guantes
de goma y una esponja, limpia, acomoda los cuerpos de Joey y Ross en
sus respectivos lugares. Mira los sesos de Trump y suspira. Chandler
corre en la calle. El pato Donald, el presidente Donald, repite
incesantemente. Una de las venas de su cuello explota.
II
El
siguiente capítulo es más largo. Una pareja afroamericana está
sentada en el sofá principal. Insinúan un beso. Los amigos entran
al café, discuten sobre el servicio de un restaurante que visitaron
la noche anterior. Rachel dice que la comida era buena porque habían
muchos chinos en el lugar, tal como tu dijiste Mónica. Era un
restaurante italiano. Dije eso porque era un restaurante de comida
china. Risas. Los pezones de Rachel. Miran a la pareja afroamericana
despectivamente. Chandler les indica con la mano que deben irse (oh,
no, no, no, no). Chandler hace una mueca.
Intro.
Joey
seduce a una menor de edad. Chandler y Mónica miran un cuadro.
Phoebe enseña técnicas sexuales a un mojigato Ross que no se atreve
a decir clítoris. Rachel se pierde en una librería.
III
Phoebe
está detenida por vender drogas. Oh no. Se repite la historia, les
dice a sus amigos que la van a visitar a la cárcel. La canción del
gato es sobre mi madre, sobre como estaba perdida y abandonada,
maltratada y drogada, indiferente ante su propia aura de destrucción.
Nunca fue su culpa. Finalmente se tuvo que hacer cargo de dos hijas
que no eran suyas, mientras el amor de su vida volvía a serle
esquiva. Y luego estaba este tipo que también se fue. No sé cuanto
tiempo estuvo en esa cocina esperando a que este tipo volviera. Se
rodeo de comida putrefacta. Úrsula iba y venía con la droga. Yo no
podía hacer nada. Y su muerte nos dejo ese olor, una mezcla de olor
a gas y carne podrida. ¿Han visto como se pudre la carne? Fue cuando
retiraron su cuerpo que nos dimos cuenta que el refrigerador estaba
malo. Casi no me puedo acercar a una cocina. El olor de la muerte
está aquí, en mi nariz. Phoebe se desespera, su voz se pone aguda,
sacude sus manos. El refrigerador era marca Regina. La gendarme se
lleva a Phoebe. Boo, de Orange is the new black, abraza a Phoebe y la
conduce al interior de la prisión (season 2, the lesbian wedding).
Risas.
Intro.
Hay
un chiste sobre sexo: Rachel le recuerda a Chandler su impotencia
sexual.
Toman
café. Todos tiemblan, todos al borde del abismo. Los ánimos están
por el suelo. No se soportan. La falta de química entre los amigos
es obvia e inevitable. Quizás otro millón de dólares solucionaría
las cosas, piensa Mónica. El ruido de las cucharas contra las tazas
va en aumento. Un par de hombres conversan en la mesa detrás del
sofá principal. Uno de ellos tuvo un sueño sobre Central Perk,
sobre estar sentados ahí mismo, que unos tipos conversaban sobre
algo pero lo cierto es que no conversaban sobre nada, torbellinos de
palabras atropellándose unas a otras, para evitar el vacío de tomar
café día tras día esperando algo como una chica ardiente o un
hombre que no le tema al compromiso. Se toma la cabeza, llora.
Chandler
cuenta un chiste sobre cerdos y el matrimonio, Joey intenta ligar con
una mujer que resulta transexual (¿Cómo va?), Ross mira un punto en
el infinito con la boca abierta, Rachel pasa rápidamente las páginas
de una revista de ciencias. Mónica se levanta, mira el suelo.
Mónica:
-Ya
no los soporto. No aguanto esta mentira. No soporto que vayan a mi
departamento y se lo coman todo y desordenen todo y dejen su
porquería en mi baño como si no les importara una mierda como me
parto el culo para que este todo correcto y fantástico y maravilloso
para que puedan pasar el rato y por si fuera poco me traten de
neurótica de obsesiva de loca culia’ y que después me obliguen a
meterme con puros sacos de wea y que finalmente me tenga que casar
con el Chandler el famoso sarcástico eyaculador precoz homosexual
reprimido adicto a la cocaína al que no le gusta el pavo porque está
mas traumado que la cresta pavo pavo pavo siempre tengo que cocinar
pavo o cualquier cosa porque ninguno sabe cocinar y porque se supone
que me gusta cocinar y complacerlos porque era gorda y tengo el
autoestima baja y necesito ordenar a la gente a mi alrededor basta de
esto de andar acostándome con imbéciles de querer tener hijos de
querer ser feliz de querer ser perfecta de que mi mamá sea otra loca
culiá yo no seré su mamá. Se desmaya. Rachel tiene un ataque de
hipo. Los pezones de Rachel.
El
departamento de Ross y Rachel discuten.
Ross:
Hey… tengo derechos… soy un doctor.
Rachel:
No eres un doctor real. Debes criar a tu hija.
Ross:
¿Cuál…eh... cuál hija?
Rachel:
La que está aquí, en el corral. Estúpido de pelo engominado.
Ross:
¡Hey! No hables así de mi cabello… es solo que… es así por…
por una enfermedad… un problema médico.
Rachel:
¿eso te dijo tu pediatra? Como sea, debes cuidarla. Tengo derechos
también y necesidades. Soy una mujer, una profesional. Tienes que
entenderlo, Ross.
Ross:
¿Qué? Rachel, ¿de qué bebé me estas hablando? Y, vamos, ¿mujer
profesional? Trabajas en moda, por favor, a nadie le importa, la
moda.
Rachel:
MIRA. Aquí está tu hija, en el corral. Ema. E-M-A. Uno pensaría
que alguien que se hace llamar doctor es más inteligente.
Ross:
El corral está vacío. Lleva meses vacíos. Ni siquiera sé porque
está aquí. Deberíamos… eh… deberíamos sacarlo o algo.
(Un
par de tramoyas sacan el corral. Rachel llora desconsoladamente).
Ross:
Realmente... lloras por todo Rachel.
Rachel:
Basta. Ross, por favor detente. Mi bebé. Mi bebé.
(Rachel
intenta dejar el set. Mira el techo falso, la ventana falsa, la
puerta que lleva a un pasillo falso, el muro falso en donde están
las cámaras. Entiende que no puede salir. Llora, cae, se abraza a si
misma.
Ross:
¡ESTABAMOS SEPARADOS!
Ross
da un portazo. Risas.
El
departamento de Joey y Chandler. Están alrededor de la mesa de
futbolito. Contemplan en silencio a los jugadores de madera. No
levantan la mirada. Joey toca a algunos jugadores para asegurarse de
que no son reales.
Chandler:
La chica estaba borracha. No te importó.
Joey:
¡Hey! Yo también estaba borracho (Risas). Y tú... (eleva la voz,
levanta la mirada y apunta a Chandler) tú me ayudaste a subirla
hasta el departamento. (Risas).
Chandler:
Una situación totalmente diferente (Risas).
Joey:
¡Y te quedaste a mirar!
Chandler:
(abre sus brazos, agita sus manos levemente) quería asegurarme de
que ella estaba bien, ¿okey? La chica estaba a punto de vomitar
todo el lugar. Piensa en el desastre, piensa en lo que podría haber
terminado comiendo el pato (cuac, cuac). (Risas).
Joey:
No me trates como si fuera un irresponsable. Las chicas vienen, se
divierten (sonríe), les das desayuno y se van. Yo las divierto y tu
les das desayuno.(Risas). Ese es el trato.
Chandler
(mete sus manos a sus bolsillos, se desliza a una silla) Bueno,
alguien tiene que dejarlas satisfechas.
(Phoebe
entra al departamento. Aún viste como rea.)
Phoebe:
Hay una chica llorando el pasillo.
(Chandler
mira inquisidoramente a Joey).
Chandler:
¿Entonces?
Phoebe:
Dijo que no le había gustado el desayuno.
(Joey
cruza los brazos, sonríe. Risas.)
Las
chicas están en el departamento de Mónica. Mónica consuela a
Rachel que mece a un bebé imaginario. Su ropa está desgarrada,
parece que alguien la golpeo. En la terraza, Phoebe ensaya una triste
canción sobre su paso por la cárcel y su amorío con Boo.
Mónica:
Nunca tendremos libertad. Terminaremos casadas con algún actor de
comedia o algo así y seremos adictas a los batidos de frutas y
verduras. De todas formas yo siempre cuidaré de ti. Te amo
Rachel
llora.
Mónica
acaricia a Rachel, despeja el cabello de su rostro abrumado. Se miran
con ternura. Rachel toca la mejilla de Mónica. La distancia que hay
entre sus labios parece infinita e inquebrantable. Se acercan
lentamente. Silencio.
Los
chicos entran excitados, aplauden, aúllan. Joey les dice que tienen
porno gratis, apunta hacia su departamento. Se escuchan gemidos que
se transforman en lamentos. Phoebe se deja caer al vacío. Los chicos
corren al balcón como si pudieran hacer algo. Rachel toma la mano de
Mónica con fuerza. Su sonrisa es hermosa. Caminan a la puerta y
dejan sus llaves en el plato en donde también reposa la llave de
Phoebe. Dejan el lugar.
Los
chicos miran el cuerpo de Phoebe que yace en la calle junto a su
guitarra. Algunas palomas se acercan. Alguien grita oh-dios-mío. Es
Janice. Levanta la vista hacia el balcón. Chandler hace una mueca,
corre al interior, tropieza con una alfombra y estrella su cabeza
contra un muro. Se escucha el sonido de su cuello rompiéndose. El
rostro queda paralizado en una mueca eterna. Ross da un grito
ensordecedor. Joey le de un palmetazo. Qué vamos a hacer, le
pregunta. Ross le dice que espere, que tiene un plan. Ross deja su
llave en el plato, corre desesperadamente, riéndose del inocente de
Joey. Tropieza en las escaleras. Se escucha el sonido de su cuello
rompiéndose.
Joey
está sentado en la mesa. Come lasaña. Parece que no se ha bañado
en días. Mira el vacío. Me han tratado como si fuera la mascota del
grupo, su perro. Me dicen que hacer, me dejan en un lugar u otro, me
tratan como si no pudiera controlar mi instinto, como si me montara
en todas las mujeres que veo. Por si fuera poco esperan que los
defienda cuando las cosas se ponen feas. También me dan sus sobras.
Me gustan las sobras. Ross aún no vuelve. Suena su celular. Es
Estelle. Hay una audición de un rol protagónico en una serie cómica
sobre unos amigos que viven en Los Angeles. Uno de ellos es
paleontólogo. Joey no sabe lo que es un paleontólogo. Cree que ha
escuchado esa palabra. O quizás no. Aún tiene hambre. Se pregunta
si quedará algo en su departamento. Dejo algo de pollo frito en los
sillones. Se levanta. Ve las llaves en el plato. Las toma sonriendo
como si fuera un niño que acaba de encontrar un tesoro.
El
gallo y el pato picotean el cuerpo de Chandler.